Cada donante tiene prioridades y metas específicas. En lugar de forzar tu proyecto en una convocatoria que no encaja, mejor enfócate en aquellas en las que existe una mayor compatibilidad.  Personaliza tus propuestas para alinearlas con los intereses del financiador y así aumentar tus probabilidades de éxito. 

Uno de los grandes secretos, y habilidades de los especialistas, es saber interpretar los términos de referencia de una convocatoria. Y en este artículo, te comparto algunas estrategias que seguro te serán de utilidad.

1️⃣ ¿Qué es primero, el proyecto o la convocatoria?

📌 La mayoría de los especialistas te dirán que el proyecto, o al menos, un concepto. Crear un proyecto desde cero cada vez que aparece una convocatoria es agotador e ineficiente. Determina tus necesidades de financiamiento desde antes, y si es posible, adelanta el trabajo y elabora un breve concepto del proyecto para el cual buscas financiamiento. 

Es más fácil descartar convocatorias que no encajan con tu proyecto que intentar aplicar a todas las que parecen atractivas ($$) pero no contribuyen a la misión de tu organización. Aplica solo cuando el financiamiento se alinee con tus capacidades y objetivos estratégicos.

2️⃣ Familiarízate con la convocatoria

Close up de una persona revisando una convocatoria, tomando notas sobre prioridades del donante

Antes de escribir, siempre asegúrate de que la convocatoria es la adecuada para tu proyecto y organización. A veces, la mejor propuesta es la que no se escribe. Por eso lee la convocatoria las veces que sea necesario para entender bien lo que se pide. 

📌 Analiza estos puntos clave:
✅ ¿Tu proyecto cumple con los criterios de elegibilidad?
✅ ¿El donante financia organizaciones como la tuya?
✅ ¿El tipo de financiamiento se ajusta a lo que necesitas?

Mandy Parce, de Funding for Good, lo resume bien: “Los donantes no financian tu organización, financian tu impacto.” Una buena propuesta de subvención parte de entender bien el problema y proponer una solución viable, atractiva y costo eficiente para el donante. 

Para entender mejor el problema que se señala en la convocatoria, usa la técnica de las 5W y 2H:
🔹 (What) ¿Qué problema aborda el donante?
🔹 (Who) ¿A quiénes afecta?
🔹 (Where) ¿Dónde ocurre?
🔹 (When) ¿Cuándo sucede?
🔹 (Why) ¿Por qué es importante resolverlo?
🔹 (How) ¿Cómo puede resolverse?
 

Posteriormente, investiga un poco más acerca de qué ha cambiado recientemente en relación al problema. Esta información no siempre es evidente en la convocatoria y tendrás que usar tus habilidades de detective para buscar mayor información en otros lados. 

Esto es importante, porque si puedes identificar qué cambios detectó el donante que motivaron los términos de referencia de la convocatoria,  tienes una ventaja frente a los demás porque entiendes mejor la perspectiva del donante.  

📌 No te quedes solo con los Términos de Referencia. Investiga en fuentes adicionales:
✅ Informes anuales y estrategias del donante.
✅ Noticias y tendencias sobre su área de interés.
✅ Convocatorias anteriores y proyectos financiados.

También es importante determinar la gravedad del problema. Esto te ayudará a enfocar tu propuesta en las causas y efectos más graves primero, claro, que estén dentro de tus capacidades atender.

Finalmente, identifica qué tipo de propuesta se necesita para resolver el problema. Realmente sólo hay 4 tipos de propuestas: investigación, planificación, implementación, o de venta de servicio o bien. Esto te ayudará a ajustar los entregables y actividades de tu proyecto acordemente.

3️⃣ Investiga a fondo la convocatoria

Entender los intereses y motivaciones del donante definitivamente es uno de los grandes secretos que te servirá para incrementar las probabilidades de que tu propuesta sea aprobada debido a que los donantes ven sus intereses y preocupaciones reflejados. Esto no significa que debas cambiar tu proyecto, al contrario, es encontrar el ángulo correcto que haga click con los lectores. Los autores Richard Johnson-Sheehan y Paul Thompson Hunter sugieren responder estas cinco preguntas clave como guía:

🔹 Tema: ¿De qué trata mi propuesta? ¿Qué excluye? Esto te ayudará a identificar qué información es crucial para lograr el sí, y qué elementos, aunque interesantes, es mejor omitir.
🔹 Ángulo: ¿Qué la hace única o relevante en este momento? Ese es el punto diferenciador de tu propuesta. Usa lo que aprendiste en la investigación previa para demostrar cómo tu solución aborda el problema de manera innovadora o alineada con las prioridades del financiador.
🔹 Propósito: ¿Cuál es el objetivo principal? ¿Qué busca resolver la propuesta? Exprésalo en una frase clara y concisa que sirva como base para toda tu propuesta. 

Ejemplos: 

El objetivo principal de la propuesta es mejorar el acceso a agua potable y alimentos saludables para comunidades vulnerables en San Sebastián. (implementación)

Nuestro objetivo es elaborar un plan de manejo participativo para el área natural protegida Los Tules con autoridades y comunidades locales. (planeación)

Nuestro estudio busca comprender la relación entre incendios forestales recurrentes y cambios en la cobertura y estratificación de los bosques. (investigación)

 🔹 Lectores: ¿Quiénes evaluarán mi propuesta? Identifica las organizaciones o personas que probablemente tendrán algún papel en la toma de decisiones, pueden ser coordinadores, gerentes o directivos. Puedes encontrar información sobre su experiencia, valores y motivaciones en los sitios web de la organización o en documentos que hayan publicado en internet.   🔹 Contexto: ¿Cómo influirá el entorno en la evaluación? ¿Cuál es el entorno político, económico, ético e incluso físico, que influirá en la toma de decisiones?

Si no tienes las respuestas a estas preguntas, siempre puedes pedirle a la IA que te ayude a investigar o a hacer sugerencias. Esto te ayudará a ampliar tu panorama.  En las siguiente sección aprenderás a validar los supuestos. 

4️⃣ Conecta con los donantes

Personas platicando sobre una convocatoria.

Si es posible, una vez que hayas finalizado con el análisis anterior, contacta a los oficiales de programa para resolver dudas y fortalecer la relación antes de postular. Algunas preguntas clave que Johnson-Sheehan y Paul Thompson Hunter recomiendan son: 

🔹 “Esto es lo que entendemos del problema, ¿qué más deberíamos saber?”
🔹 “¿Qué motivó esta convocatoria y qué cambio buscan lograr?”
🔹 “Además de los entregables mencionados, ¿hay expectativas adicionales?”
🔹 “¿Recomienda alguna fuente de información adicional para fortalecer nuestra propuesta?”

En algunas ocasiones puedes incluso preguntarle si tu propuesta se alinea con las prioridades de la convocatoria. No todos te contestarán, por obvias razones, pero habrá quienes te podrán brindar mayor orientación. 


Conclusión

El éxito en la búsqueda de subvenciones también radica en la preparación previa, no es solo encontrar oportunidades, sino ser estratégico e intencional en la búsqueda y selección de las convocatorias y donantes en las que tienes mayores posibilidades de éxito. Con este enfoque, tu organización tendrá más oportunidades de obtener los recursos necesarios para generar impacto.